Limpieza de monedas fácil

Las monedas son objetos expuestos a muchas situaciones y el paso por tantas manos hace que se ensucien, oxiden y deterioren con el paso del tiempo. Llevar a cabo una limpieza de estos objetos no es una cosa usual con las monedas en curso, pero sí que puede resultar útil para aquellos aficionados a la numismática que coleccionan monedas. Aun así, tampoco se recomienda limpiar las monedas con un alto valor, ya que entonces se devalúan.

Instrucciones 

1. Antes de ponerte a limpiar monedas, deberás asegurarte de que las monedas que deseas limpiar no tiene gran valor, ya que entonces estarías devaluando su valor. Puedes hacerlo consultando guías numismáticas o dirigiéndote a un especialista en la materia. 

2. Asimismo, se recomienda utilizar guantes de látex para limpiar las monedas sin dañarlas, ya que nuestras manos contienen grasas que podrían dejar marcas en las monedas. 

3. Teniendo en cuenta estas consideraciones, lava la moneda con agua fría. 

4. Para protegerla, no deberás frotarla; tan solo, dejarla debajo del agua durante un minuto, cuanto mayor sea la presión del agua, mejor. 

5. A continuación, sumerge la moneda en vinagre para eliminar restos de óxido, suciedad, u otras manchas que tenga la moneda. 

6. El siguiente paso será enjuagar nuevamente la moneda bajo agua corriente, pero esta vez caliente. 

7. Cuando la moneda esté lo suficientemente limpia, debes secar con un paño suave que no deje pelusas. Pero recuerda que no tienes que frotarla. 

8. Si conoces el material de que está hecha la moneda, puedes tener en cuenta que: Para limpiar monedas de oro, lo mejor es una inmersión en agua jabonosa muy caliente. Las monedas antiguas deben dejarse en remojo en vinagre al menos durante un día entero. Si la moneda es de bronce (las muy antiguas), conviene dejarla en agua destilada o en remojo con aceite de oliva durante varias semanas. Para monedas de plata, un baño de 6 minutos en jugo de limón es una buena solución.

Fuente: uncomo.com